Si pensar es
movernos en el infinito, ¿cómo podemos aferrarnos a la forma de pensar de una
sociedad, de un filósofo, de un padre, un amigo o de una religión?
La mayoría
de las veces que pensamos en algo sentimos la necesidad de seguir pensándolo
hasta que le encontramos una conclusión o una solución, pero no dejamos de
pensarlo hasta que no estamos convencidos de ello totalmente, hasta que no lo
sentimos... ¿que sentimos? ¿la verdad?, ¿qué surge en nosotros para creer
totalmente que llevamos la razón, que podemos defender nuestra idea hasta la
saciedad?
Hasta ahí,
podemos estar de acuerdo aunque no hayamos dicho nada, pero... muchas veces
surge la contradicción: una segunda persona no piensa lo mismo, o
diferente.
¿Y si la
verdad que la otra persona siente es totalmente contraria a la tuya?
Dios ¿qué?,
¿qué hacemos? Cuando una persona venga a defender algo que le molesta porque yo estoy incordiando a su verdad… ¡su verdad!
Pero… ¿qué
es la verdad?
verdad.
(Del lat. verĭtas, -ātis).
6. f. Expresión clara,
sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende. U. m. en pl. Cayetano le dijo
dos verdades
Creo que
podría escribir muchísimo más sobre la verdad (algún día de estos daré mucho la
lata), pero quizás la definición que más me gusta es “realidad”… ¡já!
¡problemón! Cada uno con su realidad y la realidad impuesta nos define a todos…
No veo la
solución si partimos de la idea de que cada uno tiene su realidad, pero sí si
creemos que en la esencia de esa realidad personal hay algo común, muy común…
Pero quizá para ello haría falta movernos en ese infinito de ideas que claramente nos lleva a la empatía, y no tendré tus ideales pero sí los respetaré por el simple hecho de que sé que el pensamiento tiene derecho a anclarse ahí como yo tengo derecho a no anclarme en ninguna idea.
En mi
opinión, el problema es que la gente piensa demasiado rápido o le dedica poco tiempo, saca conclusiones
y de ellas soluciones, muy deprisa (mas las conclusiones que las soluciones), y
normalmente guiados por lo que otros han dicho o pensado algún día o por la
propia intuición, ¿pero hasta qué punto la intuición, los filósofos, la
sociedad, un padre, un amigo o una religión tienen razón? ¿hasta qué punto no están
movidos por lo que más les conviene? Es decir, tú no has estado en sus
pensamientos cuando ellos dentro de sí "sentían" que aquello que te dijeron
era verdad, entonces la única manera de saber que es verdad es sentirlo, y la
única manera de sentirlo es pensarlo. Pensarlo, pero no ya como verdad, sino
como una posibilidad, la cual, sacandole todos sus sentidos, todas sus maneras
de verla, lleva encima siempre la verdad y ahí, la sientes, la intuyes...
porque nadie nunca te va a poder decir si es verdad o no, solo tú.
Pero ahora... ¿qué es exactamente intuir?
Pero ahora... ¿qué es exactamente intuir?
Busquemos un
poco en la rae (que sí ¡qué me gusta!), hablemos con propiedad:
Intuir
(Del lat. intuēri).
1. tr. Percibir
íntima e instantáneamente una idea o verdad, tal como si se la tuviera a la
vista.
MORF.
conjug. c. construir.
Íntima/íntimo
(Del lat. intĭmus).
1. adj. Lo
más interior o interno.
(...)
Interior
(Del lat. interĭor,
-ōris).
1. adj. Que
está en la parte de adentro.
2. adj. Que
está muy adentro.
3. adj. Que
solo se siente en el alma.
(...)
Si es
nuestro interior, es dentro de nuestra alma, que es lo más interior, lo íntimo,
entonces... sólo ahí estamos intuyendo...
Vale, más
problemas... ¿cuando sabemos que lo estamos sintiendo en el alma? Y ahí
apareces tú, otra vez, porque nadie te va a poder contestar…
¡¡Hasta no se, no se.... polillas!!
¡¡Hasta no se, no se.... polillas!!
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